GRITOS CAMPO DE JUEGO

El tiempo acabó! Misteriosamente, Buddy Sanders se ha trasladado cincuenta años al pasado, para encarnarse en el mejor jugador de béisbol que jamás hubo en Shadyside. ¡Su equipo es imbatible! Pero Buddy tiene un serio problema: él sabe que todo el equipo morirá en un terrible accidente después de la final del campeonato. El juego ha comenzado. Si Buddy y sus compañeros no pueden cambiar la historia, al menos harán historia.

1903-3¿Miedo, yo? Robbie y Dora son los fantasmas más temibles de Fear Street. Por lo menos eso creen ellos. Hasta que Oliver Bowen se muda a su casa. ¡Oliver jamás se asusta! El chico tiene una explicación para todo. ¿La sábana se levanta sola en el aire? Es el viento. ¿Los aullidos y quejidos a medianoche? Es su hermana que sueña pesadillas. ¿El rostro horrible en la ventana del altillo? Un reflejo especial de la luz. Pero Robbie y Dora tienen un plan. Un plan para hacer temblar de miedo a Oliver, y sacarlo de su casa para siempre.

MARTIN FIERRO

Desde su publicación en 1872, el personaje de Martín Fierro se fue transformando en un mito, porque encarnaba el individualismo del gaucho en la libertad de la pampa frente a la sociedad urbana y progresista. El respeto y la admiración que la gente de campo sentía por el gaucho alzado contribuyó sin duda a la difusión y el éxito del poema: cantores analfabetos y gauchos lectores repetían sus versos en las pulperías y boliches de campaña. El poema participa simultánea y alternativamente de lo épico y de lo lírico. Por la fuerza expresiva de su lenguaje, rico en imágenes y comparacionestomadas de la realidad, la historia de las desventuras de Martín Fierro se incorporó a la tradición popular y se convirtió, pese a las imperfecciones que puedan atribuírsele y debido al genio literarios que la anima, en el poema nacional por excelencia. – Esta obra se encuentra ilustrada por Carlos Alonso, uno de los plásticos argentinos más importantes de su generación.

OBRAS COMPLETAS JORGE L BORGES T III

888373-8A nadie puede maravillar que el primero de los elementos, el fuego, no abunde en el libro de un hombre de ochenta y tantos años. Una reina, en la hora de su muerte, dice que es fuego y aire; yo suelo sentir que soy tierra, cansada tierra. Sigo, sin embargo, escribiendo. ¿Qué otra suerte me queda, qué otra hermosa suerte me queda?. La dicha de escribir no se mide por las virtudes o flaquezas de la escritura. Toda obra humana es deleznable, afirma Carlyle, pero su ejecución no lo es. No profeso ninguna estética. Cada obra confía a su escritor la forma que busca: el verso, la prosa, el estilo barroco o el llano.